Remedios del Rancho: El Poder del Castaño de Indias
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Recuerdo escuchar a mis papás hablar del castaño de indias. Decían que era muy bueno para las várices y para la circulación de la sangre.
Yo veía cómo lo preparaban en tintura y cómo algunas personas comenzaban a tomarlo con esperanza.
En especial, tenía una tía que tenía las várices muy gruesas, con las venas muy hinchadas. Ella comenzó a tomar la tintura de castaño de indias. Ponía 20 gotitas en menos de medio vaso de agua, una vez al día.
Además, cada vez que la tomaba, se recostaba y ponía sus pies en alto, apoyados en la pared, durante 10 minutos.
Con disciplina, cariño y constancia, después de aproximadamente seis meses, sus piernas estaban limpias y bonitas. Las várices habían desaparecido.
Ahí fue donde yo entendí algo importante: no es solo la planta. Es la disciplina. Es el cuidado. Es la constancia. Es el amor con el que se utiliza.
Mi papá continuó preparando esta tintura y ayudando a muchas personas. Hasta la fecha, el castaño de indias es muy reconocido por sus beneficios en la circulación.
Lo que aprendimos en ese rancho sigue dando fruto hoy.